Nos abstenemos de los reproches pues ya los dos conocemos demasiado bien nuestros defectos, no íbamos a dejar que nos ganara el orgullo, quizás sobraron las palabras, pero aún así haciendo poco y nada demostramos lo que ambos ya sabemos. No se puede fingir amistad en donde antes hubo amor, y eso es algo que a nosotros nos ha fallado, intentamos que nada importara, seguir nuestras vidas, cada uno en su correspondiente camino, pero ahora dime mirándome a los ojos, realmente te has olvidado de mí? Qué esconden las risas, qué esconden esas charlas, qué esconden nuestras miradas? Somos cómplices los dos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario