martes, 26 de noviembre de 2013

A veces me pregunto hasta dónde uno puede llegar por amor y cuáles son las razones. Creo firmemente en que a veces no se trata de entender a la otra persona si no de aceptarla tal como es con sus virtudes y con sus defectos. Siempre quise un amor como el de las novelas o las típicas películas que hacían que el amor parezca perfecto por donde se lo viera cuando no estábamos sintiendo sus dos caras: la buena y la mala. No niego que alguna que otra vez juré no volver a caer en el amor pero al fin y al cabo ¿ Quién puede vivir sin amor? Yo al menos no puedo ni hacerme la fría ante semejante debilidad como puede ser algo tan simple como una sonrisa. Comprendí que no cualquiera iba a ganar su amor que por algo yo no era como las demás y él era tan diferente a todos los que llamé amor mío a ninguno se le parecía. Y así entendí porqué no funcionó con otras personas, porqué nadie mas que él pudo ganar ese amor que yo tanto oculté por tanto tiempo por miedo a equivocarme, a que me lastimen no quería volver a sufrir ni volver a creer. Fue ese amor que tanto anhelé como el de aquellas películas que me quedaba embelesada pensando en dónde iba a estar ese "príncipe" que todas alguna vez soñaron y quisieron. No niego que fui, soy y sigo siendo feliz de haberlo encontrado pero también aprendí mucho, aprendí a quererlo como es, aprendí a darle tiempo a las cosas por mas que me cueste y por sobre todo aprendí a amar. El amor te hace sentir fuerte a tal punto que todo es posible pero al mismo tiempo podes llegar a caer en picada lo importante es recordar qué te llevó a luchar y no darse por vencida sin antes intentar por sobre todas las cosas. 



Fuiste, sos y siempre vas a ser el amor de mi vida te amo con todo mi corazón y así va a seguir siendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario